Una leyenda llamada Haile Gebrselassie

Una leyenda llamada Haile Gebrselassie

Gebre_runners_addis_3El hombrecillo, más menudo de lo imaginado, viste vaqueros, camiseta ajustada y zapatillas deportivas. Al aproximarnos, una ristra de dientes a modo de sonrisa no deja resquicio para la duda. Es él. Estrechamos las manos y, de sopetón, suelta: «¿Vosotros también corréis, verdad?». «Sí», balbuceamos, «¡pero no como tú…!». «Pues cada día entreno en las montañas Entoto, así que veniros cuando queráis», zanja antes de excusarse para ir a almorzar. Dicho lo cual, recibe entusiasmado una camiseta a modo de obsequio de Endoethiopia (amarilla, como su color favorito), y desaparece sin dejar de saludar con el brazo derecho. Así es Haile Gebrselassie. De trato afable, cercano y lo más alejado a la opinión generalizada: una inaccesible leyenda del atletismo.

Pero empecemos desde el principio. Nuestro creciente interés por el atletismo etíope debía materializarse en varios capítulos: el Stadium de Addis Abeba, Bekoji y, cómo no, un encuentro con el doble oro olímpico. El atletismo es, quizás, el rasgo deportivo más significativo de Ethiopia y nosotros queríamos conocer  a sus principales baluartes.

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No parecía fácil, si tenemos en cuenta que Haile Gebreselassie es algo más que el mejor especialista en carreras de larga distancia. Hombre de negocios y embajador de múltiples causas, su rostro es omnipresente en anuncios, carteles y revistas. Pero como en el fondo pensamos que resulta más complicado escalar por las Simien Mountains o adentrarnos en la ceremonia del ukuli bula, nos dirigimos, sin pensarlo, a uno de los edificios que posee en la capital. Desde la octava planta de uno de ellos, próximo a una de las zonas de ocio nocturnas con más vitalidad, el deportista originario de Asela controla Haile Resort, un espectacular centro de veraneo en Awassa.

Tras reunirnos con varios responsables, acabamos conociendo a este héroe de masas. Para los menos avezados en atletismo decir que fue oro olímpico en Atlanta 1996 y Sidney 2000 (y fue recibido por un millón de personas en Addis), oro en varios mundiales de atletismo, poseedor de récords como el del maratón de Berlín del 2008 y Premio Príncipe de Asturias de los Deportes en el 2011. «El Emperador» (no confundir con el libro del mismo nombre de RyszardKapuscinski) que lleva ya 25 récords del mundo (de momento) es hijo de familia numerosa campesina y humilde. De niño, a casi tres mil metros de altura, recorría la distancia entre su hogar y el colegio corriendo. Veinte kilómetros diarios cargado de libros. Un hábito, y un estilo, que todavía puede intuirse en su forma de mover los brazos cuando calza sus zapatillas Adidas.

Haile_Resort_Gebrselassie_cartelEl digno sucesor de Bikila hizo encoger los corazones de sus seguidores el 7 de noviembre de 2010, al anunciar su retirada de la alta competición. Ocho días más tarde, sin embargo, se desdijo y aseguró que continuaba en la competición. “Me lo he pensado mejor”, afirmó campechano.

Sea como fuere, esta leyenda llamada Haile Gebrselassie sigue bien presente y apadrina eventos como la multitudinaria carrera femenina en Addis con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Allí, entre una marea de esforzadas atletas, volvimos a coincidir. Se acordó de la famosa camiseta amarilla y, con esa sonrisa perenne, preguntó, ante nuestra estupefacción: “¿Cuándo vamos a ir a correr?”.

Texto: RAFA MARTÍN / Fotos: TONI ESPADAS

 

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